Tocino de cielo con crema de yogur y piñones.



 ¿ Habéis probado alguna vez los postres Montero? Tienen unos postres escandalosamente buenos. Mousse de chcocolate, natillas, arroz con leche... todos están buenísimos, pero a mi me gusta especialmente el tocino de cielo con crema de yogur.

Pues bien, aquí os traigo mi versión casera que, aunque no es lo mismo. os aseguro que está de muerte.


Es un postre que hay que preparar con antelación y acabarlo en el momento de servir, por lo que es ideal si tenéis invitados. Y si encima lo presentáis en tarritos de cristal como los míos, seguro que triunfáis.


INGREDIENTES:

300 mi de agua.
300 gr de azúcar.
3 huevos.
3 yemas.
Caramelo líquido para los moldes.
Un puñado de piñones.

PREPARACIÓN.

Caramelizamos el molde o los moldes que vayamos a usar y ponemos unos piñones en el fondo.
Hacemos un almíbar con el agua y el azúcar programando 11 minutos, varoma, velocidad 2. Sacamos y reservamos para que se enfríe.
Cuando el almíbar esté templado, hacemos la mezcla de los huevos. Ponemos  los tres huevos y las tres yemas y batimos 20 segundos a velocidad 3 ½ .
Con la máquina en marcha a velocidad 3 ½ vamos echando el almíbar por el bocal en forma de hilo.
Sacamos la mezcla y vertemos a través de un colador sobre los moldes. Yo he usado unos de cristal con tapa de rosca.
Enjuagamos el vaso y echamos un litro de agua. Ponemos los moldes en el recipiente varoma y lo tapamos. Programamos 50 minutos, varoma a velocidad 2.
Cuando acabe, abrir con cuidado la tapa del varoma (cuidado con el vapor) y dejar enfriar los tarros. Meter en la nevera.
Justo antes de servir poner por encima un par de cucharadas bien colmadas de yogur cremoso azucarado (yo he puesto el de marca hacendado, el que viene en un bote grande).
Con estas cantidades salen unos diez tarritos como los de la foto.




Vamos a caramelizar los moldes donde vayamos a presentar el postre. Yo he usado unos tarritos de cristal que tienen tapa de rosca y se conservan muy bien. Añadimos un puñado de piñones sobre el caramelo. Reservamos.

Ponemos el agua y el azúcar en el vaso y preparamos el almíbar. 

Lo ponemos en un bol y dejamos que se temple un rato.

Colocamos los huevos y las yemas. Lo batimos bien.

Con la máquina en marcha, vamos echando el almíbar en hilo por el bocal.

Y vertemos la mezcla sobre los moldes a través de un colador. Cerramos los tarritos.

Los colocamos en el recipiente varoma. En el vaso ponemos un litro de agua para cocer al vapor. Si los moldes que uséis no tienen tapa, poned papel de aluminio para cerrarlos y servilletas de papel para que absorban la humedad. Estos tarritos son perfectos para esto.

50 minutos después ya están listos. Los dejamos enfriar antes de meter en la nevera. Tengo que advertiros que es un tocino de cielo algo atípico, no tiene una textura densa sino más de un flan de huevo. 


Cuando ya estén bien fríos y vayamos a servir ponemos por encima dos cucharadas bien llenas de yogur cremoso azucarado. Yo he usado el de mercadona que viene en tarros grandes.

    Y aquí está uno de mis postres favoritos.


    Es un postre no demasiado empalagoso, aunque pueda parecer lo contrario el yogur suaviza el dulzor del tocino.


   Mirad que textura, ¿no os dan ganas de lamer la pantalla?


    Los piñones le aportan un sabor especial.

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