Gambones al horno



 Este es otro plato de los ligeros, ideal para picar, cenar o para esos días especiales en los que hay celebrar algo y no queremos complicarnos la visa, porque estos gambones o langostinos se hacen en diez minutos, sin ensuciar nada, sin olores y lo mejor de todo es que son propios para una dieta.

Es una receta sin mucho misterio, lo único el aliño en el que se dejan macerar los gambones un par de horas. lo que hace que coja sabor y se cocinan en ese jugo.


INGREDIENTES:

12 gambones
3 dientes de ajo
1 puñado de hojas de perejil
Sal y pimienta al gusto.
Zumo de medio limón.
½ vaso de vino blanco.
1 cucharadita de aceite.

PREPARACIÓN:

Poner los gambones en una fuente para horno, sin apilar.
En el mortero machacar los ajos con el perejil picado, la sal y la pimienta.
Echar el vino, el aceite y el zumo del limón. Mezclar bien y echar sobre los gambones.
Dejar macerar dos o tres horas.
Meter en el horno precalentado a 200º unos diez minutos.


Colocamos los gambones o langostinos en una fuente de horno sin amontonar.


Preparamos el aliño. Tres dientes de ajo, sal, pimienta y perejil, machacar todo muy bien.


Añadir el vino y remover bien.

El zumo del limón.

Y la cucharadita de aceite. Removemos.


Echamos el aliño en la fuente donde está el marisco y lo dejamos un par de horas.

Horneamos a 200º unos diez minutos, no más que se nos pasarían. Ya habrán cambiado de color.

    Un aperitivo muy sano, libre de grasa y para chuparse los dedos.


    Si preparamos el aliño con antelación, nos puede servir para cuando tenemos invitados.

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